13 marzo

Tres reclamos más frecuentes en la compra de autos nuevos

En el Perú la compra del vehículo nuevo es un acontecimiento importante para la familia. No en vano es la segunda compra más importante luego de una casa o departamento y el bien que perdurará por más tiempo. En esta edición hablaremos de los tres reclamos más frecuentes en el proceso de compra de un nuevo auto, SUV o pick-up. ¿Por qué solo tres? Averigüémoslo líneas abajo.

Primero, distingamos un reclamo de una queja. El primero es la disconformidad relacionada directamente con los bienes o servicios adquiridos, no constituye una denuncia ni se inicia un procedimiento para sancionar al proveedor. Lo que se busca es que se solucione el problema rápidamente y de manera directa entre el consumidor y su proveedor. Mientras que la queja es el malestar o descontento por algo que está relacionado directamente al producto o servicio comprado, o se refiere a una mala atención. La queja tampoco constituye una denuncia ni inicia un procedimiento para sancionar al
proveedor.

1. – El vehículo entregado al cliente tiene piezas de una marca distinta. Es práctica común que para abaratar costos sin sacrificar la calidad de sus autos, las marcas automotrices desarrollen sus modelos con contratos de Joint Venture y Factoring con otras marcas. Todo está bien, simplemente la marca decidió que un tercero podría hacerlo mejor y resolvió confiarle la fiabilidad de su producto.

2. – Demoras en los plazos de entrega ofrecidos. Cualquier  automóvil está sujeto a procedimientos logísticos y legales hasta la llegada a las manos del cliente final. Al iniciar las gestiones de compra, infórmese si el vehículo que desea adquirir se encuentra en travesía hacia Perú, en aduanas o si ya es parte del stock de la empresa. Si considera que su vehículo está demorando demasiado en llegar a sus manos, solicite información a su asesor comercial para saber en cuál de los tres procesos se encuentra. Tenga por seguro que una espera informada valdrá la pena.

3.- El vehículo no se parece al de la foto. Las condiciones comerciales, climáticas y de uso en Perú son particulares. Por ejemplo, la puerta de la maletera del Volkswagen Up europeo es de vidrio templado, sin embargo, el mismo modelo vendido en nuestro país la trae de metal. ¿Se imagina en el tráfico limeño, con ‘bujieros’ observando a usted y sus pertenencias, circulando con la puerta de maletera de vidrio? Confíe solamente en las especificaciones técnicas e imágenes proporcionadas por el representante en Perú, estas constituyen una oferta y se encuentran sujetas a normas como el Código Civil y el Código de Protección y Defensa del Consumidor.

El personal de los concesionarios busca atenderlo del mejor modo. De persistir los problemas puede acudir en primera instancia a la Defensoría del Consumidor Automotor, en segunda al Indecopi, puede solicitar un arbitraje comercial y, por último, si no obtuvo solución puede acudir al Poder Judicial. Hasta la próxima

Fuente: Revista – Mundo Tuerca